Melaka tiene dos islas artificiales. Una ya está construida y un puente la une al continente. La segunda está en construcción.

En la isla ya construida se encuentra la Mezquita flotante de Melaka y hasta el momento poca cosa más. Digo hasta el momento porque constructores chinos se han apoderado de la superficie despoblada para construir un inmenso complejo turístico de ocio y mucho lujo. 

Cuando hablas con los lugareños de Malasia y Singapur siempre acaba saliendo la frase “los chinos están por todas partes”. Y es que son los encargados de construir toda la nueva infraestructura. También cuentan que no les acaban de gustar. Son los más ruidosos, desordenados y maleducados. 

A decir verdad, sí que me impresionó el gran complejo turístico que están construyendo. No es la primera vez que China crea islas artificiales en mar asiático. De hecho en el 2015 leí una noticia donde las naciones del sudeste asiático estaban preocupadas por la decisión tomada por la China de ocupar el mar Meridional. En ese caso se decía que convertía arrecifes de coral en islas donde establecer puertos bases y controlar la pesca y el petróleo, desafiando a los otros países asiáticos. 

En Melaka han ido más allá y están construyendo la primera ciudad inteligente donde sólo se utilizará la criptomoneda (moneda o divisa digital que se intercambia por contratos, propiedad intelectual, acciones o servicios) y se operará a través del blockchain. La criptomoneda se llamará DMI coins y se utilizará para pagar servicios públicos dentro de la ciudad a través del teléfono móvil u ordenador. Contará con un sistema de intercambio que permitirá a los turistas cambiar sus monedas por DMI coins. La empresa de ingeniería que está construyendo la primera ciudad cripto se llama China Wuyi junto con la red de inversiones SWT International Sdn Bhd. Pretenden convertir la ciudad de Melaka en el mayor destino turístico de Malasia y esperan que atraiga a tres millones de visitantes al año. 

En la imagen podéis ver la entrada de una parte de este gran complejo que se llama “Malaka Gateway” donde desembarcarán cruceros de lujo y se harán las conexiones para Melaka Straits City. 

La misma noche que descubrí la isla de Melaka conocí a una chica de Lituania que me explicó que había estado en Laos, en los pueblecitos perdidos de montaña. Los niños y las niñas que viven en esa zona lo tienen claro. China es la gran potencia mundial y por eso quieren estudiar chino. “Europa es pobre” dicen, su deseo es poder aprender chino para viajar (emigrar) a China donde encontrarán trabajo. La historia se repite, personas del norte de África que emigran buscando mejores condiciones a Europa. Personas de Laos que buscan un futuro mejor en China. Ambos grupos sin saber que ese paraíso no existe.