Emprendedoras por el mundo: Ainu

Emprendedoras por el mundo: Ainu

AINU tiene 30 años y vive en Kuala Lumpur (Malasia). Conocerla fue toda una inspiración y un reencuentro con el valor altruista que tiene el voluntariado.

Si la tuviera que definir diría que es una persona con un gran corazón y entregada por la educación. Además de ser una emprendedora nata.

Cuando terminó sus estudios de ADE decidió viajar por diferentes países de Europa trabajando y a la vez colaborando en diferentes ONGs. Luego estudió para ser profesora de inglés y actualmente se ha convertido en una emprendedora social. En estos momentos se encuentra montando su propia entidad de voluntariado llamada VOLT (Volunteer to Teach o Voluntarios para Enseñar).

Esta iniciativa surge a partir de su experiencia como profesora de inglés en los pueblecitos del norte de Malasia. Durante ese período se dió cuenta de que los niños y niñas no tenían especial interés por aprender un idioma nuevo. Su visión de futuro era muy acotada. Sabían que cuando terminasen la escuela (o antes) trabajarían en el mismo poblado continuando la tradición familiar. Ni siquiera se plantean la existencia de otras profesiones o, incluso, el salir fuera de su pueblo para conocer mundo y seguir estudiando.

Ainu, en sus clases de inglés les abrió una puertecita al mundo, a la vez que vió una oportunidad para ampliar sus fronteras. Su experiencia como voluntaria le llevó a creer que si invitaba a voluntarios y voluntarias de otros países a las escuelas de Malasia para que enseñaran inglés a la vez que cultura, estos niños y niñas podrían tener un mejor futuro. O, por lo menos, podrían tener la oportunidad de elegir qué querían ser de mayores.

Así es como decidió montar VOLT. Su objetivo es contactar con personas de todo el mundo, incluso también del propio Kuala Lumpur que quieran ser voluntarias en las escuelas de los pueblos del norte de Malasia. A la vez que enseñan inglés también explican, a los niños y niñas, la diversidad de maneras de vivir y trabajar.

Ahora, Ainu, tiene mucho que hacer. Está empezando a establecer las bases de VOLT y reflexionando sobre el papel del voluntariado. Conectando con diferentes escuelas y explicando su proyecto a empresas de la zona para que puedan participar mediante su Razón Social Corporativa.

Espero que este proyecto sea todo un éxito y lo podamos ver en marcha muy pronto.

Si quieres obtener más información o colaborar en el proyecto de Ainu puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico: hola@elaguilamiope.com

Conducir en Jeju. Toda una experiencia

Conducir en Jeju. Toda una experiencia

Rentacar chico: Es automático, ¿has conducido alguna vez un automático?

Yo: ¡Por supuesto! (mi hermana me había dejado el coche una vez antes del viaje)

Rentacar chico: pues aquí están las llaves.

Yo: ¿Y ya está? ¿No me va a explicar nada más? ¿Qué tipo de gasolina lleva, donde están todos los botoncitos…?

Rentalcar chico: Sólo existe un tipo de gasolina en la isla, no tendrás problemas. 

Yo: Pues nada, todo resuelto. ¿Y la velocidad?

Retalcar chico: máximo 70 km/h, bueno en algunos sitios 80 km/h. En las zonas escolares a 30 km/h y en ciudad a 40 km/h. 

Yo: en resumen… que no puedo pasar de los 80 km/h. 

(…)

Mi voz interior: Conducir es fácil, conducir es fácil, condu… ¡Se ha puesto a llover! ¡Madre mía! ¿Dónde está el parabrisas? Ah! Aquí, ¡donde en todos los coches! Es que te preocupas por nada!

(…)

Mi voz interior: Pero a ver… ¿cuál es mi semáforo? ¿De verdad? ¿Tengo que mirar al semáforo que está en el otro lado de la calle? ¿Ese es el mío?!?!

Entonces… pon atención, pero mucha atención!!!! 

(…)

Yo: ¿Y ese?!?!?! Pero que hace!!!! ¡Qué se pasa el semáforo en rojo! ¿Pero nadie le dice nada? En China se puede girar a la derecha aunque el semáforo esté en rojo, ¿será igual aquí?

(…)

Yo: Tengo un coche de policia detrás. !A comportarse! Anna, respeta las señales. Pon el intermitente para la derecha. Párate en el semáforo en rojo. 

Policia: (algo dice en coreano por el altavoz, deduzco que tiene que ser algo como… que puedes pasar, tontaloca! ¡Estos guiris no se enteran!)

Yo: ¡Que no me ponga una multa, que no me ponga una multa!!!! ¿A que va a ser verdad que puedo pasar estando el semáforo en rojo?

(…)

GPS: a 300 mt gire a la derecha. 

Yo: 300, 300, 200, 150, 50… ¡vaya, me he pasado! Noooooo!!!!!

GPS: haga un cambio de sentido. 

Yo: A ver, desde cuando los cambios de sentido están permitidos?!?!?!?! ¿Lo hago, no lo hago, lo hago, no lo hago? 

GPS: haga un cambio de sentido ¡AHORA!

Yo: Aaaahhhhh!!!!! Allá voy!!!! !Esto es peor que en el parque de atracciones!!!! ¡Uf! Va a ser verdad que aquí también se pueden hacer cambios de sentido así, a saco.

(…) 

Velocidad 40 km/h

Mi voz interior: pues va a ser verdad que hay que respetar las señales porque te ponen multas muy altas. 

GPS: velocidad a 40 km/h. Próximamente un control. 

Mi voz interior: ¡Anda! Si te avisa de los radares. Este GPS es una pasada. 

GPS: Tin-ton

Mi voz interior: ¡Un punto colega! Cuando he pasado por el radar ha sonado igual que el juego del Mario cuando coges una moneda! ¿Me van a dar un regalo si consigo pasar todos los radares sin pasarme de velocidad?

(…)

Mi voz interior: Velocidad crucero… a disfrutar de las vistas. 50 km/h por la carretera, dicen que es para que el impacto sea menor cuando tienes un accidente. 

Los demás coches van a la misma velocidad, ¡no me lo puedo creer! En Barcelona ya me abrían adelantado. 

¡Vaya, un camión adelantando! ¿Será posible? Voy más lenta que los camiones. 

Me he fijado que los que respetan la velocidad son los que tienen coche de alquiler. Los lugareños ya se conocen de sobra las normas y pueden correr un poco más (a 60 km/h). 

(…)

GPS: ha llegado a su destino.

Jo: ¡Por fin! Puedo decir que ha sido una experiencia… que no ha estado mal. Recomendable. Aunque ahora mismo necesito descansar y destensarme.

¡Hasta la próxima Jeju!

Visita a una escuela en Kuala Lumpur

Visita a una escuela en Kuala Lumpur

En Kuala Lumpur (Malasia) y tras contactar con Ainu a través de Couchsurfing visité la Sekolah Kebangsaan Taman Seri Rampai (SKTSR). Una escuela pública de Educación Primaria cerca de la estación de metro de Wangsa Maju.

Entrar en la SKTSR fue como retroceder unos años y volver a mi infancia. Nos recibió todo el equipo directivo compuesto por el director y tres subdirectoras o jefas de estudio. Nos explicaron que este equipo era relativamente nuevo. Entró por primera vez el curso pasado y tuvo que hacer muchos cambios. El director se sentía muy orgulloso de su tarea. Al principio los diferentes maestros y maestras no estaban conformes con su manera de actuar. Querían continuar haciendo lo de siempre, es decir, no tener control alguno. El director tuvo que poner orden y nos lo explica con cara de triunfo.  

Al sistema educativo en la escuela primaria en Malasia todavía le queda mucho para avanzar para adaptarse a los tiempos actuales. No tienen presupuesto, nos dicen. También nos explican que existe mucha diferencia entre la escuela privada y la pública. No sólo por el material que dispone el alumnado y profesorado, sino también se nota por el nivel que tienen de inglés (y puedo deducir, aunque no lo pude comprobar, que también en otras materias). 

La aulas son como las de los años 70 y 80 en España. Pupitres y pizarra de tiza. No vi ningún ordenador. Paseando por las clases podías ver cómo algunos niños y niñas estaban castigados de cara la pared o arrinconados en una esquina del aula. 

Un hecho que me llamó mucho la atención es que había poca diversidad en las aulas. Cuando pregunté al director sobre cómo trataban el tema, y sobre todo el tema religioso (ya que es un país donde conviven diferentes religiones) me explicó que la escuela pública es principalmente de religión islámica. Una familia procedente de otro país con otra religión tendría que, o bien acatar la religión islámica o bien, llevar a sus hijos e hijas a una escuela específica donde impartan su religión. Y así es como sucede. En el barrio chino de Kuala Lumpur puedes encontrar escuelas Internacionales chinas, en el barrio indio escuelas internacionales de la India… y así sucesivamente. Además, un apunte interesante es que las maestras y maestros de la escuela pública tienen que ser musulmanes y vestir según marca la religión. La convivencia entre culturas y religiones es buena, de respeto. No obstante, el trabajo conjunto dentro de la escuela pública es un tema aún pendiente. 

A las 11h salimos al patio y nos dirigimos al comedor. Allí nos recibió un grupo de niños y niñas sonrientes y muy interesados sobre nuestra procedencia. En cuanto oyeron la palabra Barcelona el tema de conversación se focalizó en el Barça y Messi entre los niños. Por su parte, las niñas estaban sentadas y más calladas. Entonces aproveché para preguntarles qué querían ser de mayor. Me llevé una grata sorpresa al escuchar que una quería ser astronauta, otra profesora, otra médico, otra científica… espero que tengan muchas oportunidades y puedan continuar con sus sueños para que un día se hagan realidad!

Melaka Straits City – la primera ciudad inteligente donde sólo se utilizarán las criptomonedas

Melaka Straits City – la primera ciudad inteligente donde sólo se utilizarán las criptomonedas

Melaka tiene dos islas artificiales. Una ya está construida y un puente la une al continente. La segunda está en construcción.

En la isla ya construida se encuentra la Mezquita flotante de Melaka y hasta el momento poca cosa más. Digo hasta el momento porque constructores chinos se han apoderado de la superficie despoblada para construir un inmenso complejo turístico de ocio y mucho lujo. 

Cuando hablas con los lugareños de Malasia y Singapur siempre acaba saliendo la frase “los chinos están por todas partes”. Y es que son los encargados de construir toda la nueva infraestructura. También cuentan que no les acaban de gustar. Son los más ruidosos, desordenados y maleducados. 

A decir verdad, sí que me impresionó el gran complejo turístico que están construyendo. No es la primera vez que China crea islas artificiales en mar asiático. De hecho en el 2015 leí una noticia donde las naciones del sudeste asiático estaban preocupadas por la decisión tomada por la China de ocupar el mar Meridional. En ese caso se decía que convertía arrecifes de coral en islas donde establecer puertos bases y controlar la pesca y el petróleo, desafiando a los otros países asiáticos. 

En Melaka han ido más allá y están construyendo la primera ciudad inteligente donde sólo se utilizará la criptomoneda (moneda o divisa digital que se intercambia por contratos, propiedad intelectual, acciones o servicios) y se operará a través del blockchain. La criptomoneda se llamará DMI coins y se utilizará para pagar servicios públicos dentro de la ciudad a través del teléfono móvil u ordenador. Contará con un sistema de intercambio que permitirá a los turistas cambiar sus monedas por DMI coins. La empresa de ingeniería que está construyendo la primera ciudad cripto se llama China Wuyi junto con la red de inversiones SWT International Sdn Bhd. Pretenden convertir la ciudad de Melaka en el mayor destino turístico de Malasia y esperan que atraiga a tres millones de visitantes al año. 

En la imagen podéis ver la entrada de una parte de este gran complejo que se llama “Malaka Gateway” donde desembarcarán cruceros de lujo y se harán las conexiones para Melaka Straits City. 

La misma noche que descubrí la isla de Melaka conocí a una chica de Lituania que me explicó que había estado en Laos, en los pueblecitos perdidos de montaña. Los niños y las niñas que viven en esa zona lo tienen claro. China es la gran potencia mundial y por eso quieren estudiar chino. “Europa es pobre” dicen, su deseo es poder aprender chino para viajar (emigrar) a China donde encontrarán trabajo. La historia se repite, personas del norte de África que emigran buscando mejores condiciones a Europa. Personas de Laos que buscan un futuro mejor en China. Ambos grupos sin saber que ese paraíso no existe.

La cocina de Saïd

La cocina de Saïd

Esta tarde habíamos planeado ir a ver la puesta de sol a la Mezquita de Melaka, pero de repente se puso a llover así que nos hemos quedado en La Vie En Rose Hostel haciendo compañía a Saïd, el dueño de origen Libanés, y a otros mochiler@s entre los que se encontraba Himanshu Goel (@sometraveldreams) un chico de India que está dando la vuelta al mundo en bicicleta. 

Saïd ha visto que tenía un blog y me ha preguntado si podía escribir sobre una de sus recetas. Resulta que le gusta mucho cocinar. Yo le digo, medio bromeando, que su profesión debería ser la de cocinero y él se ríe. Me explica que las únicas personas que aprecian sus platos libaneses en Melaka son los extranjeros como nosotros. A los locales no les gusta probar platos de otros países. Así que si pusiera un restaurante no tendría éxito. !La verdad es que pienso que no saben lo que se pierden!

Saïd quiere cocinar Tahini para hacer hummus y acompañar a los Falafel y me dice que me voy a sorprender ya que su receta no es la típica que puedo encontrar en internet. Así que allá voy, empiezo a grabar cómo cocina y va explicando todos los ingredientes que va poniendo. 

Aquí os dejo la receta, con medidas aproximadas, para que podáis probar de cocinar el plato en casa.

Receta de Tahini

  • 1 cucharada de aceite para las judías
  • 2 tazas de judía blanca (estábamos tan emocionados con la receta que se nos olvidó preguntar a Saïd que tipo de judía era)
  • 2 tazas de sésamos blanco 
  • 3-10 dientes de ajo (a vuestro gusto según si os gusta con más o menos sabor a ajo)
  • 3 tazas de aceite para moler la mezcla
  • 2 tazas de coliflor en polvo
  • 1 cucharada de sal
  • 1 taza de vinagre blanco
  • ½ litro de agua
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Pasos

  1. Tostar las judías. Sólo hasta que tomen un poco de color y el aceite desaparezca.
  2. Triturar las judías hasta que queden en polvo. Volcar en un recipiente. 
  3. Tostar el sésamo blanco en la misma sartén (sin agua ni aceite) que las judías hasta que obtenga un color ligeramente amarronado
  4. Triturar y añadir al recipiente de las judías. 
  5. Añadir los ajos
  6. Añadir las 3 tazas de aceite
  7. Añadir las tazas de coliflor en polvo
  8. Añadir la sal
  9. Añadir el vinagre
  10. Moler y hacia la mitad añadir el agua

Le quedó espectacular. Si no… mirardlo en el vídeo:

Seguridad vs vigilancia

Seguridad vs vigilancia

En el metro de Singapur me llamó la atención este cartel.

En él están animando a los ciudadanos y ciudadanas de Singapur a denunciar a sus vecinos o como lo dicen ellos “ayudar a la polícia”. En una ciudad llena de cámaras, y cuando digo llena quiere decir que en cada esquina te encuentras cuatro que van controlando mediante Inteligencia Artificial tu comportamiento, también piden que seas tu quien vigile al prójimo para luego denunciarlo. 

La verdad es que te sientes muy segura, es difícil que te roben, pero a la vez tengo que decir que me sentía intimidada y observada. Cualquier comportamiento fuera de la ley puede ser penado. En todo momento estás pendiente de no traspasar ninguna norma como por ejemplo comer chicle en la calle o comer, beber, tener comportamientos obscenos con tu pareja (besar) o bien subir con Dorians (fruta con aroma muy fuerte) en el metro. 

Aquí se abre un debate interesante, vigilancia vs seguridad.  

El libro de George Orwell, 1984, se queda corto.